Edificio Knudsen: único en su entorno

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Obra: Edificio Knudsen

Ubicación: Lira 910 casi esq. Coquimbo, Santiago (ver mapa)

Arquitecto: Augusto Knudsen Larraín

Mandante: Augusto Knudsen Larraín

Año: 1927

vista del edificio
Vista desde Avenida Matta hacia el norte por calle Lira. Foto: Sebastián Aguilar O.

En Santiago abundan los edificios anónimos. Notables obras de arquitectura, totalmente desconocidos para el gran público, para la gente que a diario transita por la ciudad. De autores no identificados y venerable antiguedad, estos edificios, muchas veces imperceptibles al caminante distraido, pero que al detenerse y fijar en ellos la mirada, nos damos cuenta de su armonía estética y su calidad constructiva, su gran envergadura o a veces sus pequeñas y detallistas dimensiones, conformándose en pequeños hitos, remansos de belleza, en las casi siempre grises y anódinas calles y barrios.

El propósito de estos artículos es justamente, sacarlos a la luz, develarlos, y volverlos palpables, reconocibles, valorables, por la gente, por los habitantes de la ciudad. Esta situación de edificios anónimos, es más patente en Santiago, donde en general todas las grandes construcciones, o bien aquellas diseñadas con gran calidad y preocupación, están debidamente firmadas y rotuladas en la fachada. Aparecen entonces, en letras de cemento o fierro, el o los arquitectos, el constructor e ingeniero, la empresa constructora, algunas veces el contratista, y muchas veces el año de construcción.

A pesar de ser algo fácilmente reconocible en las fachadas, las personas pocas veces reparan en aquellas inscripciones, allá en lo alto, olvidadas, mirando la ciudad día tras día, a veces ocultas tras letreros, cables o árboles. Sin embargo, estos edificios que llamamos “anónimos”, sin ningún dato que nos revele su autor o su mandante, sin información en las antiguas o más recientes publicaciones, en la prensa o en los libros de arquitectura, pero de innegable valor estético, arquitectónico o urbano, son los que nos proponemos sacar a la luz todas las semanas.

vista de la fachada
En este edificio, se optó por un lenguaje formal sobrio y sencillo, acercándose a los referentes estéticos de la arquitectura habitacional en altura que podemos encontrar en ciudades como Nueva York o Chicago. Fotografía: Sebastián Aguilar O.

El inmueble que hoy nos convoca, queda en calle Lira N° 910, en la comuna de Santiago, entre calles Coquimbo y Porvenir. Es un singular edificio de departamentos de 6 pisos más torreón y subterráneo, característico e inconfundible en su entorno, al ser por más de 70 años el único edificio de su altura en ese sector de la ciudad, y uno de los primeros “rascacielos” del sector. Actualmente su condición de hito está amenazada por los brutales edificios inmobiliarios que poco a poco se van acercando, y que sin ningún grado de respeto u contemplación, han depredado la ciudad y el paisaje social e histórico, rompiendo los frágiles equilibrios urbanos y ocultando, tal vez para siempre, los hitos y puntos focales de la ciudad: las torres de las iglesias, los edificios gubernamentales, las cúpulas y torreones, la cordillera y los cerros, tras un vulgar manto de cemento y ventanas de aluminio ó PVC. Aún conservando su singular condición urbana, el edificio permanece enhiesto, intacto a pesar de su antiguedad, y completamente vigente.

perspectiva del edificio
Desde la distancia destaca por ser la construcción más alta del sector y por su arquitectura inusual para el entorno. Fotografía: Sebastián Aguilar O.

El inmueble en cuestión fue proyectado en 1927 por el arquitecto Augusto Knudsen Larraín, quien asimismo fue su propietario y mandante. Knudsen fue un profesional chileno de antepasados daneses, egresado de la U. de Chile, de larga trayectoria pero virtualmente desconocido e ignorado, que además de su labor en la arquitectura, fue escritor e investigador. En este edificio, se optó por un lenguaje formal sobrio y sencillo, acercándose a los referentes estéticos de la arquitectura habitacional en altura que podemos encontrar en ciudades como Nueva York o Chicago. Organizó la fachada en un gran muro enladrillado, enmarcándo sólo las ventanas principales y el acceso, enfatizándo jerárquicamente el cuerpo del acceso frontal con un leve retranqueo de los costados laterales y manteniendo una pequeña distancia con la línea de edificación, generando así un jardín a ambos lados de la entrada. Como elementos focales de su composición, se destaca el torreón del último nivel, que se eleva un piso por sobre el resto del edificio, y que mira a la ciudad desde un gran ventanal en arco. Otro elemento relevante de su fachada es el acceso principal, igualmente en forma de arco, que se sitúa elevado sobre algunos escalones, que le dan importancia y realce. Además del balcón que enmarca la entrada, el acceso se engalana con una reja de impecable factura, y que viene a transformarse en el único elemento decorado y ornamentado de la composición general. Por último, una amplia cornisa remata el conjunto a nivel del 6° piso, antes del torreón. El resto, es un muro de ladrillo a máquina, de cantos ochavados, en el cual se organizan funcionalmente el resto de vanos y ventanas. Por los costados, igualmente, el edificio se muestra sin revocar, dando cuenta de su sistema constructivo (albañilería reforzada), el cual se mantiene en perfectas condiciones, cobrando así cierto carácter de rudeza industrial.

entrada principal
Destaca su acceso principal en forma de arco, donde la reja pasa a ser el único elemento decorado de la composición. Foto: Sebastián Aguilar O.

Por otra parte, la distribución interior es más bien simple. Una circulación vertical (caja de escaleras y ascensor, este último, un tradicional elevador con entrada de rejas), y dos departamentos por piso, de generosas dimensiones. Las distintas viviendas se orientan al norte y al sur, separándose de los deslindes laterales y generando patios de luz, actualmente despejados y libres de construcciones aledañas a partir del 2° piso. Cada departamento tiene numerosas dependencias y habitaciones: salones, hall, varios dormitorios y dependencias de servicio, adecuadamente iluminados y ventilados. Afortunadamente, en la última modificación al Plan Regulador de Santiago en Mayo del 2013, el edificio de Lira 910 fue declarado Inmueble de Conservación Histórica, ahora sólo queda insistir en su valorización, adecuada conservación y protección por sus habitantes y por los vecinos, antes que la implacable codicia inmobiliaria arrase con su conformación única y aminore sus importantísimas cualidades bajo la sombra de sus monstruosas torres.

Galería


Texto

Sebastián Aguilar O.

Fotografías de la galería

Sebastián Aguilar O., Septiembre de 2010.

Mapa

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Comentarios previos a la actualización. – Jean Pierre Fica (https://www.facebook.com/jotape) Un pedazo de Brooklyn en medio de 10 de julio, alucinante. – Jorge Mellado (https://www.facebook.com/melladoarquitecto) ojalá el ascensor pudiese repararse, ya que también es una joya – Veronica Adrian Araneda (https://www.facebook.com/vero.araneda.52) Qué fascinate sorpresa saber que este maravilloso edificio esta a resguardo, el cual descubrimos por alla en 1994, junto a mi amiga Paz Castro (https://www.facebook.com/paz.castro.790) cuando investigabamos sobre cités y pasajes en la DOM de la muni de Santiago… – Marcelo Andres (https://www.facebook.com/marcelo.andres.376) En los planos de este Edificio dice que el nombre del edificio de llama Edificio Monarch,… Leer más >